En el mercado existen diversos sistemas de parrillas profesionales: piedra volcánica, briqueta cerámica, teja de acero inoxidable… Aunque estos elementos proporcionan el aspecto visual braseado, ninguno aporta sabor en la cocción.
Solo la cocción con leña o carbón nos va a aportar ese sabor tan característico que los comensales buscan. Es el método tradicional y sigue siendo insuperable en cuanto a resultado gastronómico.
Existen fabricantes de calidad que ofrecen un equilibrio muy favorable entre calidad y precio, con hornos de brasa profesionales diseñados específicamente para la restauración. Estos equipos permiten controlar la temperatura de forma precisa mientras mantienen la autenticidad del cocinado con brasas.